lunes, 23 de junio de 2014

La muerte de la Princesa de Gales



La madrugada del 31 de agosto de 1997, Diana Spencer, la Princesa de Gales, también conocida como Lady Di, falleció en un accidente automovilístico situado en el interior del Puente de Alma ubicado en la ciudad de Paris, Francia. Fue una muerte que conmocionó al mundo entero y que dio mucho de qué hablar respecto a las diversas teorías que apuntan a la conspiración y el complot. Junto a ella también fallecieron Emad El-Din Mohamed Abdel Moneim Fayed, más conocido como Dodi Al-Fayed y su chofer Henri Paul, mientras que el único sobreviviente fue el guardaespaldas de Al-Fayed.





Luego de dos años de su trágica muerte, en 1999, la justicia dictaminó que la causa del accidente fue provocada por el conductor del vehículo Henri Paul, quien después de haber consumido alcohol y antidepresivos, ideó un plan para eludir a los paparazzi emprendiendo una carrera frenética por Paris que terminó brusca y fatalmente contra uno de los pilares del túnel d`Alma.




             


La princesa y Dodi Al Fayed, su amor de verano, realizaron una parada el 30 de agosto de 1997  en Paris luego de haber pasado nueve días juntos a bordo del yate Jonikal, perteneciente al multimillonario egipcio. Sus planes eran pasar la noche en el Hôtel Ritz Paris, propiedad del padre de Dodi y seguir por la mañana con su viaje hasta Londres. Pero inesperadamente la pareja cambió de planes y quiso dirigirse al apartamento parisino de Al Fayed, localizado cerca de la Avenida Campos Eliseos.

Alrededor de las oo:20 de la madrugada del 31 de agosto, ellos abandonaron el hotel donde estaban hospedados, en un automóvil Mercedes-Benz S280. Junto a ellos viajaban Trevor Rees-Jones, guardaespaldas de Diana y Henri Paul, que conducía el coche. Al salir del hotel se incorporaron a la avenida Cambon, atravesaron la plaza de la Concordia, siguieron por la avenida Cours la Reine y Cours Albert 1er y finalmente pasaron a través del túnel subterráneo ubicado debajo de la Plaza del Alma. En la entrada del túnel, el conductor perdió el control con un brusco giro, pasó al carril izquierdo y chocó contra la decimotercera columna a una velocidad de 190 km/h aproximadamente.



 


En cuestión de segundos llegaron al lugar varios fotógrafos que continuaron tomando imágenes. Se rumorea que la princesa, murmuró, gravantemente herida, “Oh dios” y “déjenme en paz” pero luego el médico que la atendió salió a desmentir que Diana haya murmurado a los paparazzi “déjenme en paz”.





En la escena fallecieron el chofer, Henri Paul y Dodi, a quien los bomberos intentaron revivir durante casi una hora y media hasta que fue declarado muerto a las 1:30 a.m. La causa de defunción de ambos fue la ruptura del istmo de la aorta y fractura en la columna vertebral.


Trevor Rees-Jones fue el único sobreviviente, ya que además era el único que tenía puesto el cinturón de seguridad. Diana Spencer se encontraba consciente, recostada en el asiento derecho posterior y con los pies atrapados, pero en estado de shock.


La policía arrestó a los paparazzi que se encontraban en el siniestro y a la llegada de la ambulancia Diana fue trasladada al Hospital Pitié-Salpêtrière. La princesa sufrió un paro cardíaco y tras ser trasladada, la ambulancia tuvo que detenerse por órdenes del doctor responsable, quien explico que la presión sanguínea de Diana estaba cayendo y había que disminuir la velocidad del vehículo.


Lady Di sufría múltiples heridas internas. En el impacto, su corazón se desplazó al lado derecho del pecho, lo que desgarró la arteria pulmonar y el pericardio. A pesar de la cirugía que se le practicó, el daño fue irreparable y Diana falleció alrededor de las 4:00 a.m. de la madrugada.


La noticia se dio a conocer por el Dr. Jean-Pierre Chevènement, el Ministro de Interior de Francia y el embajador de Gran Bretaña en Francia en una rueda de prensa a las 5:30 a. m. Carlos, el Príncipe de Gales, llegó junto a las dos hermanas mayores de la Princesa, Lady Sarah McCorquodale y Lady Jane Fellowes, alrededor de las 2:00 p.m. de la tarde para recoger su cuerpo y partir, hora y media después, de regreso a Reino Unido.






El Funeral


La familia Real anunció, 24 horas después del trágico accidente, que se celebraría “un entierro único para una persona única”, ya que estaban en un estado de shock por la muerte prematura de la Princesa, que al haber perdido el rango de Alteza Real con el divorcio de Carlos de Inglaterra, no le correspondía un funeral de Estado.


Miles de ciudadanos, al enterarse lo sucedido, salieron a manifestar su respeto, admiración y dolor por Lady Di. Depositaron ramos de flores, fotografías y cartas de condolencia en las verjas de los palacios Buckingham y Kensington. Ante estos gentíos, se habilitaron cuatro libros para todo aquel que quisiera trasmitir sus condolencias a la familia Spencer y los pequeños príncipes Guillermo y Enrique.



                


El féretro estuvo cerrado en todo momento debido a que todos los seres queridos de Diana decidieron recordarla como lo que fue. Un día antes del funeral fue trasladado a los apartamentos privados del Palacio de Kensington, donde su madre y hermanas hicieron vigilia rezando toda la noche.


El día oficial de funeral fue el 6 de septiembre, día que se declaró luto nacional y las banderas de todo el país flamearon a media asta. Lady Di fue traslada en procesión con un carruaje arrastrado por cuatro caballos negros y escoltada por la Guardia Real desde el Palacio de Kensington hasta la Abadía de Westmister. Todo el mundo se paralizó para seguir en directo la despedida de la Princesa de Gales.





El amigo de la princesa, Elton John, interpretó el tema “Candle in the Wind”, en una emotiva ceremonia a la que asistió una multitud de personalidades de todo el mundo.





El cuerpo de la “Reina de Corazones” descansa en una pequeña isla dentro de un gran lago que hay en Althorp. 



Rumores de un posible embarazo


Poco tiempo después de la muerte de Lady Di comenzaron a surgir dudas de si estaba o no embarazada. La pareja había comenzado a salir a solo siete semanas anteriores a la fecha del accidente. El médico forense, John Burton, quien atendió a la princesa ya fallecida y examinó su vientre, notificó que no encontró muestra alguna de dicho embarazo.



Sin embargo Mohamed Fayed, el padre de Dodi,  sostenía que Diana estaba embarazada. La Operación Paget tomó muestras de sangre de su automóvil y les practicó los análisis pertinentes, descubriendo que la sangre no contenía rastros de la hormona Gonadotropina coriónica humana, hormona que interactúa con el receptor LHCG y promueve el mantenimiento del cuerpo Lúteo durante el inicio del embarazo, causando que este secrete la hormona progesterona. 




Aún así, el multimillonario egipcio afirmó que los restos de la Princesa de Gales fueron embalsamados en Francia para destruir todo tipo de evidencia que pudiera comprobar el posible embarazo. En tanto, el director de la morgue de Londres comentó que el embalsamamiento fue sólo de la parte superior del cuerpo, por lo que no se pudieron destruir las pruebas del supuesto embarazo.




Diez años después

A diez años de la muerte de Diana Spencer, Gran Bretaña conmemoró a la Princesa de Gales con una misa a la que asistió la familia real y un servicio religioso que reunió a centenares de admiradores de la Princesa frente al Palacio de Kensington, su residencia oficial londinense. Los príncipes Guillermo y Enrique, hijos de Carlos de Inglaterra y Diana de Gales, fueron los oradores de la ceremonia en la capilla de la Guardia Real, cerca del palacio de Buckingham, en la que leyeron rezos y recordaron a su madre.


      


"Será siempre recordada por sus obras sociales. Pero, más allá de la parafernalia de los medios de comunicación, para nosotros, sus dos hijos, era simplemente la mejor madre del mundo", sostuvo el Príncipe Enrique.

"Lo más importante es recordar a nuestra madre como era: alegre, genuina, simple", remarcó Enrique en la misa que presenciaron sus abuelos, la Reina Isabel II y el Duque de Edimburgo.

"Hizo feliz a mucha gente; queremos que sea así como se la recuerde", fueron las palabras del joven Príncipe.

Unas 500 personas fueron las invitadas por Guillermo y Enrique, brilló por su ausencia Camila, la segunda esposa del Príncipe Carlos, quien desistió de ir hasta último momento por las fuertes críticas que recibió por el pueblo británico y las amigas íntimas de Lady Di. 





Diana Spencer, de 36 años, murió en la madrugada del 31 de agosto de 1997, en un accidente automovilístico junto a su amor de verano Dodi Al-Fayed. Había muerto la Princesa pero había nacido el mito y con él, muchas dudas.
La noticia provocó un flujo de pesar inédito en Gran Bretaña y en casi todo el mundo, ya que Lady Di fue en su momento fue la mujer más fotografiada del mundo y es hasta hoy la más querida por su pueblo.
Emisoras y medios de todas partes del mundo habían cubierto el acto celebrando en la Real Capilla del Ejército en el cuartel Wellington, de Londres y más de treinta miembros  de la Familia Real asistieron. Entre ellos, se encontraba la Reina Isabel, el Príncipe Carlos y sus hijos Guillermo y Enrique, que tenían 15 y 12 años cuando su madre murió.

Fueron varios los homenajes que se realizaron por el décimo aniversario de la muerte de la Princesa más querida por el Reino Unido. Los más importantes estuvieron centrados en la Catedral de Manchester y en Bristol y también en Althorp, donde se encuentra la casa solariega de la familia Spencer.

Es así como Diana Spencer, la Princesa de Gales, mejor conocida como Lady Di, se convirtió en un auténtico mito para muchos, sobre todo para la cultura británica y más aún en un personaje relevante a nivel mundial, tan relevante que en nuestro país se la llegó a comparar con María Eva Duarte de Perón.





Reconocimiento Mundial


                   



La Princesa más amada fue siempre comentada en los medios y permanece en los corazones de muchos hasta hoy en día de una forma tan grande que le permitió aparecer en canciones populares. 
Son ejemplo de ello la canción "Por un segundo", perteneciente al cantante Romeo Santos que la nombra cuando dice "como en los cuentos de hadas, tú eras mi princesa Diana y yo el Rey que tanto amabas". 
De igual forma, la "boyband" inglesa, One Direction, tiene una canción enteramente dedicada a la princesa titulada "Diana", en la cual los chicos hablan de que quieren ayudar a una mujer llamada Diana que se encuentra sufriendo por un amor que no le corresponde y además expresa un mensaje hacia todas las mujeres que sufren de anorexia, una de las enfermedades que atravesó la Princesa a raíz de su separación.

Sin lugar a dudas, Diana Spencer ha sido un personaje contravertido. Con canciones o sin ellas, mentiras o verdades, conspiraciones o destino, la "Reina de Corazones" será recordada por mucho tiempo alrededor del mundo. Su figura ha inspirado no sólo a los poetas sino que además a llegado, con su carisma, a ser querida, respeda, amada y recordada por el pueblo como la eterna Lady Di.




 A.C y E.S

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